Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Nada que contar

Mejunje inconexo sin sentido ni interés. Lo mismo lloro por la madre de Bambi que gasto bromas en JavaScript.

El iMac

Tras instalar XP a un conocido, a su novia y a mi prima, y limpiar de bichos el de mi hermana (creo que ya sólo me quedan tres para cumplir la penitencia), me ha vuelto a dar el bajón. Lo normal con la vuelta a la rutina. Saberte un inútil sin oficio ni beneficio, cargar a diario varias páginas de búsqueda de empleo con la lista de ofertas de las que no contestan ni para decir que estás descartado, llegar al final del día y ver que no has hecho nada de provecho, nada diferente al día anterior, que si no te ducharas en un mes nadie lo notaría, que podías haberte quedado en la cama y habría dado igual, que lo haces todo por inercia puede ser muy malo para la salud mental. Así que voy a instalar una Debian. En un iMac. Sin grabar discos de arranque. Porque yo lo valgo.

Hace muchos, muchos años había un iMac en una empresa de reprografía e impresión. Un ordenador bonito, compacto y útil, que realizaba su función como servidor de impresión para una impresora de gran formato. HP DesignJet 3000CP, si no recuerdo mal. Procesado de PostScript, división en tiras de los carteles gigantescos, ajuste de colores y esas cosas.

Pero el tiempo pasó y los pedidos crecieron. Aunque nuestros amigos seguían haciendo su trabajo igual de bien, ya no era suficiente. Así que llegaron nuevas máquinas. Más grandes, más rápidas, más productivas. Como sucediera antaño con los esclavos, la impresora fue vendida. Sin embargo, el pequeño iMac, tal vez porque supo esconderse a tiempo, se quedó. Más tarde se arrepentiría de ello; al fin y al cabo, hacía un buen equipo con HP3000. Trabajaban bien juntos, en algo que les gustaba a ambos, y ahora no era más que un bonito adorno de plástico recogiendo polvo sobre una mesa. Se le notaba apagado, como sin vida.

Y un día llegó la feria. El Dueño había decidido participar en un feria para captar clientes. Llevaría varias impresoras, un Mac y un PC. Haría demostraciones e incluso algún trabajo. Pero por desgracia sólo tenía un servidor para ambas plataformas. Y ya me he cansado del cuento, así que volvemos al formato aburrido. Si se llevaba el servidor a la feria, prácticamente no podía hacer nada en la tienda. Si no lo llevaba, faltaría algo en el puesto. Podría sacrificar otro PC e instalar el software del servidor (NT 4 Server) en él, perdiendo lo que tuviera y sangrando un poco más a la tienda. No podía hacerlo en el PC que ya llevaba porque alguna de las cosas de las impresoras no funcionaba en NT4. También podía buscar el software que necesitara y hacerlo funcionar con las máquinas que pensaba usar.

Como estaba aburrido, cuando pasé por allí y me enteré del asunto desempolvé el iMac e instalé y configuré Yellow Dog Linux (versión 2.algo, creo, por aquel entonces), Samba, Netatalk y Mac-On-Linux. Ahí tenía en la misma máquina un servidor para Mac y Windows, y el MacOS ejecutándose casi a velocidad nativa y con las aplicaciones que necesitara. Creo que de todas formas se llevó también el otro Mac (hace como cinco años de esto), pero el caso es que el iMac volvió a hacer su tarea.

Después de la feria el iMac siguió usándose cuando fallaba el servidor con NT. Yo creo que debió haber pasado a ser el servidor en la tienda, pues aun teniendo menos memoria y un procesador más lento, hacía esa tarea mucho mejor. Pero es difícil cambiar las costumbres, aún están con el antiguo.

Otro día les pillé convirtiendo TIFFs gigantescos de planos en PDFs. Un montón de ellos. Había una persona dedicada a ello casi en exclusiva, y le llevaba varios días realizar cada pedido. Creo que el proceso era: abrir en Photoshop, mirar el tamaño, imprimir (o exportar) a PDF e introducir el tamaño y el nombre de archivo. Así para cada uno de los cientos de gigantescos TIFFs. No podía ser. Seguro que Photoshop tenía alguna forma de automatización. Busqué y busqué, y aunque encontré algo, no valía. Tampoco es que yo fuera un experto en Photoshop ni en AppleScript. También probé otras cosas. Versiones para Windows de programas que conocía de Linux. De nuevo conseguí algo que tampoco valía. Unas veces porque no podía obtener los datos de los archivos con un programa y modificarlos para pasárselos a otro, otras porque los TIFFs eran demasiado grandes y el manejo de la memoria en Windows no era adecuado. Vuelta al iMac. Un par de pequeños scripts y de carpetas compartidas después y todo lo que tenían que hacer para realizar el trabajo de varios días era asegurarse de haber encendido el iMac, copiar los TIFF a un carpeta de red y esperar unos minutos (según cantidad y tamaño) a que aparecieran los PDF. Rápido y limpio.

Con el tiempo el iMac volvió a dejar de usarse. Ahora las máquinas escanean directamente a PDF, y para lo demás hice otro script en un PC con Cygwin que iba mejor (usaba un programa específico para ello, en lugar de la cadena de ensamblaje que tenía en el iMac, y normalmente los TIFFs ya estaban en ese PC, con lo que se ahorraba el trasiego por red). Así las cosas, no merecía la pena actualizar el iMac.

Ahora tienen algún problemilla con el correo. Nada grave. Pero después de tanto XP, depresión y sentimiento de inutilidad, voy a volver a hablar con mi amigo. Esta vez será Debian 4.0, nunca antes había instalado una Debian. Y será por red, nunca antes había instalado sin disco. Recogerá el correo, ejecutará filtros y antivirus y actuará de servidor local con múltiples clientes simultáneos. Nunca antes había instalado un servidor de correo. Tal vez incluso le haga reconocer los mensajes de los clientes, extraer los adjuntos a las carpetas adecuadas y hasta hacer un seguimiento de los trabajos. A otros les da por tomar café.

Referencias

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Comentarios

  1. ¿Y esperas que un digno puesto de trabajo mal pagado te hará sentirte útil y provechoso? Hay que ver, tan inteligente y tan ingenuo...

    No sé lo que le pasará a un tío que se pase un mes sin ducharse. En mi caso, sería fiesta del pijama para la candidiasis.

    ¿Si me instalo un debian desos se me irán las ganas de llorar?

    Comentario de Eride hace 2 años y 32 meses

  2. Un digno puesto de trabajo mal pagado significaría actividad y traer dinero a casa, lo cual sería una gran mejora. Además existe la posibilidad de que me sienta útil también en el trabajo (ahora ya sí puedes llamarme ingenuo).

    No sé nada de las infecciones. El caso es que daría igual.

    Para la llorera creo que lo que mejor te funcionaría es una operación de cambio de sexo, pero tiene que ser una profunda, no basta con quedarse en la superficie. Según el tipo de ganas de lloro que tengas, tal vez sí te las quite la instalación de una Debian. Pero con cuidado, porque si se te olvidan las copias de seguridad igual te las quita a lo bestia.

    Comentario de madmax hace 2 años y 32 meses

  3. yo hace tiempo que voy recogiendo ordenadores que la gente ya no quiere, es espectacular, porque he llegado a recoger un pentium iv, al final no nos damos cuenta que no necesitamos tantos recursos para hacer las cosas...

    Comentario de Beauséant hace 2 años y 32 meses

  4. Yo estoy tirando de maravilla con un PIII@750 desde que le puse una pastillita para tener 256MB. Y los que se deshacen de los bichos esos seguro que los usan para la mula, youtube, messenger y hacer la lista de la compra en la última versión de MS Word... Por otro lado, con el impuesto que pagan nos subvencionan a los demás nuestros cacharritos.

    Comentario de madmax hace 2 años y 32 meses


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